Cuando me matriculé en
el presente curso pretendía que me sirviese para ampliar mis
conocimientos en el universo de la nutrición. Hoy puedo decir
que el aprendizaje que estoy obteniendo está superando mis
expectativas: no solo he llenado lagunas sobre temas
estrictamente nutricionales sino que, además y sobre todo, estoy
descubriendo cosas de mí misma, de mi estilo de vida, de mi día
a día, de mi rutina. Este último bloque ha sido especialmente
revelador, pues creo que es la primera vez que examino de cerca mis
hábitos, comparo la actividad realizada con mi dieta habitual y
reflexiono sobre el equilibrio de la misma.
Desde esta base, puedo
decir que los principales conocimientos que considero haber
adquirido con las actividades realizadas dentro del bloque 3 son los
siguientes:
1.- Información mucho
más precisa y detallada de la que tenía sobre mi gasto energético
diario
Es cierto que el cálculo
realizado de mi gasto energético diario debe visualizarse como algo
orientativo, pues es imposible establecer de forma exacta qué hace
una persona las 24 horas del día. Pese a ello, considero que el
análisis realizado me ha sido de gran utilidad pues nunca antes me
había parado a pensar en todas las actividades cotidianas (como
hacer la cama, fregar los platos o simplemente estudiar) que
realizamos y con las que también estamos consumiendo energía. Mi
tendencia antes era considerar que si no practicaba una actividad
deportiva no estaba realizando ningún gasto energético. Han sido
mucho los días en los que por exceso de trabajo y acumulación de
tareas he terminado tan cansada que no he tenido fuerzas para
practicar un deporte al que estoy tan acostumbrada como correr. Ahora
me doy cuenta de que, a veces, actividades rutinarias absorben mucha
energía y creo que tener conciencia de ello es importante para saber
cuándo el cuerpo está con las mejores condiciones para realizar un
esfuerzo físico extra de mayor intensidad.
2.- El valor del
deporte
De forma paralela a la
anterior reflexión, el ver cuánta energía se gasta practicando
deportes te hace ser aún más consciente de la utilidad de tener
este tipo de hábitos para mantener una buena forma física. Ya he
mencionado que, en mi caso, correr es la actividad deportiva que
suelo practicar pero, con la actividad realizada, he visto que hay un
sinfín de otros ejercicios (como el ciclismo, bailar o simplemente
andar) con los que de igual manera el cuerpo consume una gran
cantidad de energía. De hecho, me he propuesto diversificar mi
actividad física ampliando la tipología de deportes en mi rutina
diaria.
3.- Alimentos y
alergias/intolerancias
Conocer por qué algunas
personas no pueden o no deben consumir ciertos alimentos ha sido otro
de los logros conseguidos con este último bloque. Siempre he tenido
dudas sobre qué significaba, por ejemplo, ser intolerante a la
lactosa o al gluten. Antes no tenía una idea muy clara de qué
alimentos contenían estas sustancias. Ahora mi conocimiento en este
ámbito es mucho más preciso y me siento más preparada para ayudar
y orientar a otras personas sobre qué pueden/deben comer o no
pueden/deben comer si presentan alguno de estos problemas.
4.- Amplitud de miras
En conclusión, este
último bloque me ha servido para dar un paso más y ampliar mis
horizontes en el campo de la nutrición y los hábitos de vida
saludables. Tener mayor perspectiva es algo que me gusta, no solo por
el hecho en sí de sentirme más informada y preparada respecto a
este tema sino, además, porque creo que ahora tengo más facilidad
para analizar mis propias actuaciones y conseguir mejorar cada vez
más mis hábitos, mi dieta y, en general, mi estilo de vida.
En relación a cómo y
para qué usaría estas actividades con mis alumnos/as, he decir
lo siguiente:
1.- Realizaría con ellos
actividades similares a las que yo he desarrollado aunque
intentaría adaptarlas a los estudiantes para captar su atención
e interés desde el primer momento. Por ejemplo, antes de lanzarme a
ellas, les haría alguna presentación atractiva sobre el
gasto energético que realizamos con las diferentes actividades a lo
largo del día: desde el propio sueño hasta ayudar en casa
limpiando. Les pediría a continuación que analizasen su gasto
en un día ordinario y haríamos una puesta en común de los análisis
realizados para que, viendo los resultados de sus compañeros/as se
motivasen en seguir aprendiendo sobre esta temática.
Finalizaríamos el bloque reflexionando sobre la ingesta recomendada
según su sexo y edad y calculando la ingesta real que realizan, algo
que también se trataría entre todos proponiendo soluciones ante
posibles desajustes que encontrásemos en los casos analizados
(siempre de forma voluntaria y sin forzar a ningún alumno/a a dar
información que no quiera a este respecto).
Sobre los alimentos y
las alergias/intolerancias, intentaría darle un enfoque más
práctico y les pediría que encontrasen entre sus familiares
y amigos alguna persona alérgica o intolerante a algo. La actividad
podría hacerse en grupo y cada equipo, habiéndoles dado
antes la información necesaria, haría una “investigación”
sobre qué alimentos pueden ingerir y cuáles no pueden comer estas
personas. Se intentaría conseguir gente con alergias/intolerancias
diferentes para que, cuando los diferentes grupos expusiesen sus
conclusiones ante la clase, todos aprendiésemos lo máximo
posible sobre las diferentes alergias/intolerancias existentes,
los alimentos relacionados con las mismas y las posibles formas de
comer teniéndolas en cuenta. Además, se haría especial énfasis
en los peligros de drogas como el tabaco y el alcohol en la
consecución de un estilo de vida saludable, informando de los daños
derivados de su consumo e incitando a la reflexión sobre tal
cuestión.
2.-Sobre el “para qué”
la respuesta es clara: no hay mejor forma de convertirse en una
persona sana que adquiriendo desde pequeños hábitos de vida
saludables basados en la información, la comprensión y la
asimilación de conocimientos.
Tener conciencia sobre
las temáticas aquí tratadas es importante para todos. Como
docentes, transmitir esto a nuestros alumnos/as debería ser tarea de
obligado cumplimiento. Con ello, no solo conseguimos que estos
adquieran información sino que, además, estamos sentando las
bases de su futuro y ayudándoles a que este gire en torno a
aquello que proporciona una alta calidad de vida: el conocimiento,
la salud y la felicidad.
Fuente de la imagen: Pixabay






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